Por cualquier razón debía llegar a Edioungou, aquella pequeña localidad de Casamance donde las mujeres organizadas elaboran y venden sus trabajos de arte… Y me encontré con Antonia, mujer ceramista de trabajo paciente y silencioso. Me traje conmigo esta pareja de personajes de la fiesta del vino de Palma que ahora adornan mi casa y que hizo con sus propias manos.
Las mujeres en Senegal así como en África son el centro de la economía familiar y social. Organizadas en sus propias comunidades van avanzando junto a sus proyectos de vida y cargando a sus propios hijos.
Un proyecto de emprendedoras mujeres siempre da gusto fotografiar.

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